Cuando cumplí los quince años, uno de mis tíos me regaló un frasco de colonia de lavanda inglesa y, como si tuviese que arropar el paquete con un lazo meritorio, me dijo: "ya eres toda una señorita". Desde entonces, la idea de ser una dama viene asociada en mi memoria a la imagen de un campo de espliego seco y azul.
Qué paradoja enterarme, muchos años después, de que esos perfumes de lavanda que tanto me gustan suelen ser utilizados por hombres... Para no romper la similitud podríamos decir "caballeros". Resulta que la lavanda es un aroma muy caballero años cincuenta, pero no sé de qué me sorprendo, cuando ya advertí en verano que me pierden los perfumes masculinos. No el clásico Brummel que deja rastro, sino esos olores a limpio, neutros, cristalinos, a bosque y a maderas... Como Eau de campagne de Sisley, que para mí tiene encerrada la esencia de mis veranos en Maestu y de mis días de otoño en Pamplona, con Sonsoles en aquella habitación donde flotaban los globos y el aroma a campiña inglesa...
Y luego está lo que yo llamo el "olor a tocador de dama antigua", que siempre me ha fascinado. Sería una mezcla de polvos de talco, algodones y sedas que puede encarnarse muy bien en las polveras Myrurgia. Es el aroma a limpio de la lavanda, pero más sinuoso, con más complicación. Yo logré recrearlo, en una versión muy libre, mezclando un toque de desodorante Moussel con el bálsamo de Monoi de The Body Shop, que huele a jazmín y a trópico pero es tan sutil que acaba pareciéndose al perfume de talco y jabón que andaba buscando.
Un mismo efecto, el olor a limpio, puede conseguirse de dos maneras muy distintas, una más femenina y la otra más masculina. La vieja colonia English Lavender de Atkinson, por ejemplo, logra ese toque de frescura radiante y me lleva a mis quince años, cuando empezar a ser una dama era vestirse con una fragancia de hombre.
Liv Tyler dice que un perfume no será del todo tuyo hasta que te rocíes con él ¡las plantas de los pies y el ombligo! He decidido hacerle caso a mi elfa preferida y aquí me tienen, hidratando mi ombligo a golpe de jazmín antiguo y de lavanda.
Otra vez a Molinoviejo
Hace 9 horas

